La democratización de la creatividad
y la falta de terceros espacios
En Santiago se abrió un nuevo espacio para creativos y creadores.
Debajo de Cafecito House 2 (Av. Los Leones 2523) se encuentra Color Aire, un espacio que fue pensado como “para creativos” que tengan proyectos, ya sea de fotografía, arte, moda, diseño. La idea, según sus creadoras Sol, Ayllen y Berry, es que esto pueda ser híbrido. Mostrar y presentar marcas independientes de moda y diseño, presentar libros o revistas como se hizo con Archivo 20s en su apertura ya hace un mes, y tener un espacio que no todos los creativos que quieren realizar sus proyectos tienen a su disposición.
Siempre hay palabras alrededor de estos proyectos que llaman la atención, creo que democratizar es de las más importantes.
¿Por qué se dice democratizar algo?
Cuando se habla de la democratización, al menos en los espacios en los que yo me muevo, muchas veces se refiere a abrir ciertos espacios al público general, que puedan acceder a lugares e información que no es tan fácil acceder si no se tiene un conocimiento previo o las conexiones correctas. Y la verdad es que es tan difícil democratizar algo tan amplio, con tantas piezas moviéndose constantemente y con una industria que cada vez más se ve plagada por tecnologías que nunca pidió (Te estoy mirando a ti inteligencia artificial).
Creo que todas las personas que queremos ser creativas siempre tenemos demasiadas ideas dando vueltas en la cabeza. Una canción te puede llevar a otro lugar de tu cerebro que no sabías que estaba ahí, una película te puede abrir un mundo de posibilidades, pero cuando todavía existen directores que graban una película en un formato único y que solo se puede ver en contados cines del mundo la democratización que buscamos inevitablemente se vuelve a perder.
Reflexionando sobre esto (y en realidad es algo que sé hace mucho tiempo) me he dado cuenta que siempre fuí alguien que quiso escribir y que tenía demasiadas ideas dando vuelta. Cuando, creo que inevitablemente, la moda llegó a mi vida me abrió un mundo de posibilidades que no sabía que existían; y a medida que voy cumpliendo años me doy cuenta de lo difícil que es ser alguien creativo en un mundo (y en este momento en un país) que quiere todo lo contrario.
Quiero creer que Color Aire va a dar el espacio que tantas personas todavía necesitan para poder mostrar su arte, algo tangible, algo que sale de la necesidad de volver a tener algo propio, de sacarse ideas de la cabeza que han estado ahí por años; y quiero creer que va a dar el pie para que se den más espacios como estos en el resto de Chile.

